Me hace especial ilusión compartir en este blog mi escapada familiar a Sintra. Los que conocéis a mi familia personalmente sobre todo a mi marido, habréis escuchado seguro salir de su boca ¡Vámonos a Sintra!. Cuando le conocí fue de los primeros lugares donde me invitó a viajar. Sé, que para él este lugar tiene un significado especial.
Conocí a mi marido al final del año 2011 y hasta ahora no hemos podido viajar a Sintra. Su invitación quedó lejana, pero hoy por fin puedo decir que aquí estoy, con él y con mis herederas.
El viaje en coche desde Sevilla se pasó bastante rápido, 5 horas y media sin parar (mi marido y yo somos bastante brutos en ese aspecto) . Podréis imaginar que para dos niñas de 10 y 4 años el final del viaje fue un poco más caótico.
Nuestro nidito de amor familiar se encuentra justo en el inicio de la arboleda más maravillosa que jamás he podido ver. Una casita pequeñita bastante deteriorada por fuera pero muy acogedora por dentro. Nada más llegar nos pusimos a aprovechar el día. Subiendo a pié hasta el  Palacio da Pena.

María José, estás loca. ¿Subiendo a pié con las niñas?

En este momento me visualizo con los famosísimos vídeos donde alguien hace algo guay y se le colocan unas gafas pixeladas en negras mientras suena una canción pegadiza!!! Más de 300 metros hacia arriba con las peques y sin coger a ninguna en brazos. ¡Si se puede!

Por un momento nos plantamos en la cola del bus, pero entonces, puse un pequeño ejercicio en práctica que últimamente me hago mucho. Me digo a mi  misma: “cuando te encuentres en el lado de la mayoría es que algo va mal”. Más o menos viene a significar que sí por un momento te das cuenta de que estás haciendo lo mismo que el resto de personas algo va mal… No sigas a las personas, descubre tus senderos y disfruta del camino. De tu camino. Y no podemos estar más felices porque la magia que pudimos ver y tocar en ese bosque es inexplicable.

Palacio da Pena.

La niebla no dejaba que viésemos a más de unos metros en adelante, nos acompañaba una lluvia diminuta que poco a poco nos iba calando creando pequeños escalofríos. No se muy bien si eran provocados por esa lluvia diminuta o por que nos estábamos adentrando en un espacio donde la historia toma un papel importante a nivel europeo.

En los castillos viven los Reyes

No tuvo desperdicio ninguno la visita al Palacio da Pena, tan importante por fuera como por dentro, los decorados , muebles, azulejos, techos distribución, el sonido que emite nuestra voz en esas paredes, todo mágico.
Pude disfrutar mucho de ese momento, felicidad y tristeza al mismo tiempo. En esa visita pudimos ver en varios puntos, carteles donde nos explicaban quienes fueron las familias reales que habitaron ese castillo durante varios siglos. De lo que no se habló en ningún momento fue de las personas que con su esfuerzo físico y psíquico hicieron realidad tal obra de arte en la cima de una empinada montaña.
Son estas cosas las que me apenan y en las que no puedo dejar de pensar cuando visito este tipo de lugares. ¿Qué hay de los ciudadanos? ¿Qué hay de los sirvientes? ¿Qué hay de los hijos bastardos? La historia que nos cuentan está a medias, se atribuye el éxito a la familia real (éxito que merecen por supuesto) pero debería estar igual de visible en la historia los métodos que se llevaron a cabo para que estos edificios fueran construidos y mantenidos en buenas condiciones durante años.

El bosque, los seres que habitan.

Verde, verde musgo, verde amarillo, verde negro y verde blanco, verdes de todos los colores. Formas, formas redondeadas,  formas puntiagudas, deformidades y belleza. Espesor inquietante e intrigante. Una maravilla natural.
Increíble sus árboles, hermosos troncos llenos de enredaderas que intentan subir hacia las copas buscando la luz que las hidrate y las impregne de oxígeno. Al ver esas enredaderas me acordé del momento en el que despedí a mi abuela Matilde, luchaba angustiosa por una bocanada de aire que la llenara de oxigeno buscando unos segundos más de vida, no tuvo la misma fuerza que la enredadera verde y quedó en el camino. Sentí que posiblemente mi abuela estaba allí, conmigo respirando, llenando sus pulmones y buscando la luz.

Castelo Dos Mouros

La siguiente visita que hicimos estaba muy cerca del Palacio da Pena, otro espacio lleno de musgo, arboleda e historia. En este caso se trataba de una fortaleza, una muralla hecha con rocas bastante grandes por cierto. Un paseo y un recorrido muy tranquilo donde las vistas son espectaculares. Aunque el lugar se llama Castillo del Moro, castillo no había por ningún lado, todo eran castilletes, rocas y escaleras de piedra. Intuyo que este espacio se usaba para las batallas, ya que el castelo está situado justo en la cima de una montaña donde se tiene vista en 360 de la ciudad, esto les vendría muy bien a los de la época para visualizar a los enemigos.
No cansados con todo lo que hicimos en este primer día (incluso con el madrugón), más tarde nos plantamos en Lisboa.

LxFactory, espacio de cultura, gastronomía y diseño.

Llegamos a esta zona por pura casualidad, ya que en nuestro itinerario este lugar no estaba en un principio. Pero mi querido esposo buscó por nuestro querido Google algún sitio especial de Lisboa, y allí nos plantamos.
Básicamente Lxfactory es un antiguo polígono industrial donde había otra serie de empresas hace años y que se ha modificado manteniendo sus locales originales.
Justo está en una zona donde le pasa por encima el puente 25 de Abril. No es una zona turística en absoluto. Es una zona donde se recogen en los antiguos edificios espacios con cabida para el ocio, la cultura, el diseño y la gastronomía. Pudimos pasar un atardecer de lo más entretenidos allí, entrando y saliendo de las tiendas tan sorprendentes. Incluso nos dió tiempo de pasar por una barbería con un toque muy original.
Quizás imagináis lo que pude disfrutar por esos espacios llenos de cosas hechas con tanto cariño y amor. Muchos detalles cuidados a la perfección.
Había varios comercios que me llamaron la atención, pero sin duda la librería fue lo más sorprendente. Magia absoluta.

Mi pies en el centro de la tierra

Otra de las visitas que hicimos en esos días que estuvimos en Sintra fue Quinta Da Regaleira. Increíble lugar, increíble ambiente e increíble lo que allí se percibe. Historia, naturaleza y grandeza todo junto en un espacio que podías visitar con tranquilidad a pié durante unas 4 horas.

Llegamos a este lugar muy tempranito, sobre las 09:00 aproximadamente. El día se encontraba ligeramente nublado, tal y como a nosotros nos gusta. Anduvimos unos 20 minutos desde nuestro hospedaje hasta la Quinta Da Reagaleira, y por el camino pudimos jugar a juegos de palabras o a inventarnos que un perrito perdido se le escapó hace años a la princesa del castillo que íbamos a visitar.

Los jardines de este sitio son simplemente increíbles. Nos gustaron más los espacios de fuera que el castillo por dentro.

Lo impresionante de este lugar es la torre invertida que habita escondida por el jardín. Tienes que andar con los ojos bien abiertos para encontrarla y sumergirte en ella hacia siglos pasados. Un lugar frío, donde se dice que antiguamente se reunían los caballeros del Temple para llevar a cabo sus reuniones secretas.

Cuando me situé en el fondo justo en el centro, no puede evitar el emocionarme, incluso tenía ganas de quitarme los zapatos y sentir la fría piedra en mi cuerpo. Esta sensación que allí se percibía no se puede explicar con palabras. Es un sitio para visitar y disfrutar, sin prisas.

Una vez en el fondo de la torre puedes salir mediante varios caminos subterráneos. Esos caminos se encuentran en perfecto estado para adentrarte en ellos, sin luz, sin cobertura y quizás sin una salida.

Los días en Sintra fueron mágicos. El lugar nos enamoró y no descartamos volver a pasar unos días en aquel lugar tan mágico como acogedor. Recomendaría este viaje para los meses de frío, todo el entorno tendrá más sentido.

 

 

Siento mucho no documentar el post con fotos, pero últimamente estoy un poco enganchada a los videos y he preferido documentar el viaje mediante imágenes en movimiento y sonido. Más arriba tienes el video completo 🙂

 

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